IDENIDAD ANAHUAKA
EL MÉXICO REAL ES EL MEXICO INDIGENA Por Jerónimo Metzire
Mexiko es un vitral de culturas unidas por compartir un principio común: Anahuak. Cada uno de estos pueblos es distinto a los demás en los nombres, el idioma, los ritos, la organización social; aunque medularmente comparten la misma filosofía, puesto que están hermanados en su origen y crecieron juntos perfectamente acoplados a su evolución histórica, artística, científica, filosófica. La civilización Anahuaka es una civilización denostada sin la cual no es posible entender nuestra realidad actual. Es la civilización negada cuya existencia debemos conocer y comprender.
DOS CULTURAS
El encuentro desolador que significó para la cultura Anahuaka la invasión europea generó un gran conflicto interno, cuyo fantasma nos persigue aún hoy, más de 500 años después. Los mexikatl (anahuakas) fueron obligados a vivir entre dos visiones completamente diferentes entre sí: la anahuaka, propia y conocida; y la europea, impuesta y desconocida. Se vieron obligados a elegir entre dos civilizaciones con intereses diferentes, proyectos diferentes, ideales de perfección social diferentes, religiones diferentes; elegir lo conocido significaba la muerte física, elegir la cultura impuesta significaba la muerte anímica ¿Qué hacer? Como dicen los ñañhos (otomíes) “Ayer florecía: hoy se marchita” (Nunmandé endónito: nuparaya int'óndrito), así sucedió con nuestra cultura. El proyecto europeo ha tenido a lo largo de 5 siglos las siguientes características: Excluyente y negador de la civilización Anahuaka, sin lugar para una convergencia de civilizaciones que se fusionen paulatinamente en una nueva manifestación cultural. Cualquier pueblo colonizado se enfrenta diariamente al hecho de que los invasores –de una cultura completamente ajena- se manifiestan superiores en todos los aspectos terrenales y espirituales, negando, aplastando y destruyendo sistemáticamente a la cultura invadida. A pesar de la independencia de Méxiko, no se ha logrado gran cambio porque los grupos de poder actuales son los mismos que antaño, ya que la estructura social colonial se ha mantenido casi intacta hasta nuestros días, con otros nombres y otras formas, pero lo mismo de fondo. El proyecto anahuaka mientras tanto ha resistido más de 500 años y puede resistir mucho tiempo más tal y como lo ha venido haciendo desde entonces, adaptándose a las diversas circunstancias a que le someten, a veces mostrando, otras sincretizando, otras ocultándose.
ANALIZARNOS PROFUNDAMENTE
Para hacer frente a las crisis es necesario realizar un análisis profundo de la realidad en que nos encontramos, como país es inútil tratar de corregir el rumbo, cuando desde el punto de partida de la construcción nacional ha estado sobre una base que nos resulta ajena; es como querer construir una casa sobre los cimientos del vecino, desconociendo el proyecto general, el resultado sería un verdadero desastre, una edificación que tarde o temprano se colapsaría demostrando la ridícula necedad del constructor. El gran potencial de crecimiento de nuestro país radica precisamente en eso, en respetar los cimientos y el proyecto ancestral de nación que existía en Anahuak, para la construcción de una patria congruente con su pasado y ubicada en su contexto presente sin conflicto alguno.
El proyecto de nación Anahuaka resurge con la necesidad de reclamar nuestra herencia prekuauhtémika, los recursos naturales utilizados bajo la filosofía y la tecnología que desarrollaron los pueblos que habitan en este país multicultural, la forma de trabajo individual y colectivo, los métodos tradicionales sustentables de producción y consumo; entonces cuando la sabiduría antigua se haya diseminado por el presente, el México actual, el México imaginario, el eurocentrista que parece un gran barco encallado y hundiéndose, cederá su lugar al Mexiko real, a la nación anahuaka que ha esperado a que salga de nuevo el Sol, porque es entendiendo el pasado y no peleando contra él como se consigue el aprendizaje verdadero.
¿POR QUÉ AVERGONZARSE?
Algun@s mexican@s se muestran evidentemente avergonzados de su pasado indígena que se encuentra en todo: en las comidas, bebidas y pueblos, en los más de 10 mil centros ceremoniales, en el ritmo de nuestro hablar, en nuestra entonación verbal. Se reniega del pasado histórico, mientras comemos tlacoyos y tacos de nopales, mientras bebemos pulque en Huizilac o en Tláhuac. Un sector de la sociedad española comenta que les avergüenza que la corona española haya saqueado brutalmente el continente Anahuaka y que hayan masacrado a su población. Una y otra vez se repite la historia de la invasión española, desde cualquier punto de vista, en Mékixo se libró una guerra contra España, y nuestra nación capituló, una guerra y nada más, lo mismo que Japón y Alemania, que perdieron la 2ª guerra mundial, esto no los hace menos, ni los avergüenza ¿por qué en Mexiko nos han enseñado que debemos apenarnos? Al afrentarse de lo sucedido, estos mexican@s tratan de mimetizarse, de perder su identidad, de europeizarse con la esperanza de llegar a ser y a comportarse como ciudadanos del “primer mundo”, ignoran que globalizándose como seres humanos sólo perderán su cultura, pero el pasado siempre los alcanza porque en la memoria colectiva se encuentra su cultura original.
Qué lejos está nuestra actualidad del ideal Anahuaka, nuestro país esta deforestado, erosionado, empobrecido por la explotación irracional de los recursos y los siglos de saqueo...que aun continúa, aire, agua y tierra contaminados e insuficientes. L@s mexican@s nacemos endeudados, pagamos deudas públicas día tras día, impuesto tras impuesto, reina ahora la desigualdad social, los precios altos y los bajos salarios, frustrados por promesas incumplidas e ilusiones rotas. Parece que nuestra paciencia es ilimitada, que somos un pueblo callado que nunca dice nada, y cuando alguien lo hace, los demás exclamamos: “te vas a meter en problemas” y así entre todos contribuimos a que el miedo silencie la injusticia y la opresión.
Qué lejos decía, estamos del Méxiko Real, del Méxiko anahuaka donde la justicia social era piedra angular del desarrollo social, donde la explotación sustentable de los recursos naturales resultaba de vital importancia para la preservación de las especies, donde la filosofía y la religión científica se unían para ilustrar y alimentar el espíritu humano.
¿QUÉ PODEMOS HACER?
No es posible construir un Mexiko eurocentrista y 500 años lo han demostrado, tampoco es posible la existencia de un Mexiko norteamericano, se hace urgente que abandonemos la idea de que el único punto de vista válido y correcto es el europeo o norteamericano. Es necesario que rescatemos de las profundidades culturales al Mexiko Real, no hay más solución posible; estudiemos nuestra cultura, su filosofía y tecnología para que podamos construir una Nación Real, pero desde dentro, desde nuestro centro primigenio, nunca más desde fuera. Aún hay recursos naturales, no tan abundantes, pero que administrados adecuadamente y restaurados en su cantidad, nos dan la perspectiva de una calidad de vida mucho mejor que la actual. Tenemos unos conocimientos abundantes, prácticamente ilimitados y actualizados por todos aquellos pueblos que los han conservado y que aun los practican; el conocimiento tradicional es un capital invaluable e indispensable en el desarrollo de Mexiko Real.
“México cuenta con un vasto arsenal de pueblos, elementos culturales y recursos para ser un país mejor y una sociedad más justa, capaz de ofrecer a sus diferentes integrantes una vida plena y de mejor calidad. Estos son los ladrillos para construir el nuevo hogar de los mexicanos” Guillermo Bonfill Batalla (”El México profundo”)
Acércate a las comunidades anahuakas que sobreviven, ayúdalas a expresarse, aprende de ellas. Mexikanízate. Escríbenos nuestrapalabra@periodicoketzalkoatl.com
Despertaron las flores bellas, se alegró la madrecita tierra , los campos, los montes, se alegraron nuestros abuelitos, despertaron las estrellas,. despertó la luna... Poema Ñañhu (otomí) |